Agenda VID llegó al Centro de Familia VID para facilitar el autoagendamiento de nuestros usuarios

En el Centro de Familia VID realizamos el lanzamiento de Agenda VID, la herramienta que permite agendar tus citas de forma más fácil, rápida y autónoma desde la web o WhatsApp, mejorando la experiencia de nuestros usuarios desde el primer contacto. Esta nueva experiencia cuenta con el acompañamiento de DaVID, nuestro asistente virtual, quien guía paso a paso a los usuarios durante el proceso de agendamiento. Clic aquí para conocer a Agenda VID y pedir tu cita Durante el encuentro compartimos este avance con el equipo y nuestros usuarios, destacando cómo la tecnología puede acercarnos más a las personas y facilitar su acceso a los servicios. “Estamos muy contentos de recibir a DaVID como nuestro nuevo aliado para el sistema de autoagendamiento, una oportunidad para brindar agilidad, acompañamiento y cercanía a todos nuestros usuarios”, dijo Enny Catherine Ospina, directora del Centro de Familia VID. Lee más: Conoce cuatro beneficios de realizar ejercicio y deporte en tu salud mental Por su parte, la psicóloga Estefanía Escobar compartió cómo esta herramienta transforma la experiencia de atención: “Los usuarios podrán programar, reprogramar, cancelar y consultar la disponibilidad de sus citas sin necesidad de intermediarios, facilitando el acceso oportuno y permitiendo una mejor gestión del tiempo”. Vivana Toro, la primer usuaria que se autoagendó con la ayuda de DaVID, por su parte, manifestó que la herramienta es sencilla e intuitiva y que, con esto, garantizará el acceso oportuno a sus citas psicológicas. Con Agenda VID buscamos facilitar la experiencia de nuestros usuarios, optimizar los procesos de atención y brindar mayor autonomía al momento de programar sus citas. Seguimos avanzando para ofrecer una atención cada vez más ágil, humana y centrada en las personas. Agenda aquí tus citas de psicología
Conoce cuatro beneficios de realizar ejercicio y deporte en tu salud mental

Moverse no es solo una recomendación física, es una necesidad mental. El deporte y la actividad física son herramientas poderosas para cuidar el equilibrio emocional y con efectos comprobados a nivel biológico, psicológico y social. Lejos de ser una simple sensación de “sentirse bien”, la actividad física impacta directamente en procesos del cerebro y del comportamiento que inciden en la calidad de vida. Desde el Centro de Familia VID te presentamos cuatro beneficios de la actividad física en la salud mental. Una válvula de escape para el estrés El estrés crónico eleva los niveles de cortisol, una hormona que, en exceso y de forma sostenida, puede afectar funciones cognitivas y emocionales. La actividad física actúa como una especie de “regulador natural”: permite que el cuerpo utilice ese exceso de energía acumulada, reduciendo su impacto. Lee más: Mujer: sigue estas cinco claves para cuidar tu salud mental Prácticas como el yoga o la natación, por ejemplo, han demostrado ser especialmente efectivas para disminuir la activación fisiológica asociada al estrés. Dormir mejor para vivir mejor Uno de los efectos más notorios del ejercicio es la mejora en la calidad del sueño. La actividad física ayuda a regular el ritmo circadiano y favorece las fases profundas del descanso, fundamentales para la recuperación emocional. Dormir entre siete y ocho horas no solo influye en el rendimiento diario, sino también en el estado de ánimo. Un buen descanso, coinciden los expertos, es una de las bases más sólidas para la salud mental. Autoestima Cada meta cumplida, por pequeña que parezca, deja una huella en el cerebro. Correr una distancia por primera vez, mejorar una marca personal o mantener la constancia en el entrenamiento son logros que fortalecen la percepción de capacidad. A diferencia de la autoestima basada en la aprobación externa, esta se construye con evidencia propia. Con el tiempo, ese historial de pequeños logros se traduce en una mayor confianza personal. Entérate: ¿Cómo identificar señales de alerta en la salud mental de los adolescentes? Además, el deporte transforma la relación con el cuerpo. Más allá de la apariencia, emerge una valoración funcional: sentirse fuerte, resistente y capaz. Esta percepción resulta más estable y duradera que cualquier estándar estético. Conexión social: un antídoto contra el aislamiento El componente social del deporte también juega un papel clave. Participar en actividades grupales, practicar deportes en equipo o incluso salir a caminar con alguien contribuye a reducir el aislamiento, uno de los principales factores de riesgo para trastornos como la depresión. Para saber más: La depresión existe: guía básica para comprenderla y no vivirla en silencio La interacción, el sentido de pertenencia y el apoyo mutuo fortalecen el bienestar emocional y amplían las redes de apoyo. Bibliografía Cornejo Jurado, Y. C., Gonzáles Cornejo, F. I., & Chumpitaz Caycho, H. E. (2024). Actividad física en mejora de la autoestima del adolescente: revisión de la literatura científica 2016–2021. Conrado, 20(99), 141–149. Chacón-Borrego, F., Gomis-Gomis, M. J., & Silva-Sousa, C. (2022). Análisis bifactorial de la Escala de Autoestima de Rosenberg y relación entre actividad física y autoestima en adolescentes. Sportis Science Journal, 8(3), 426–441.
Mujer: sigue estas cinco claves para cuidar tu salud mental

Existe un liderazgo que no aparece en cargos ni recibe reconocimientos: el liderazgo invisible de millones de mujeres que sostienen hogares, lideran equipos, educan hijos y, al mismo tiempo, cargan silenciosamente con ansiedad, miedos, culpas, duelos no resueltos y presiones constantes. La Alcaldía de Bogotá, por ejemplo, encabezó en 2025 una investigación que pretendía mapear la salud mental de las mujeres de la capital de Colombia. Encontró que las mujeres están más expuestas a trastornos de salud mental debido a las múltiples demandas sociales y familiares que deben enfrentar. Lee más: ¿Cómo identificar señales de alerta en la salud mental de los adolescentes? De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la depresión afecta más a las mujeres que a los hombres. Tomado de Freepik. “Esta carga desigual se traduce en una mayor incidencia de trastornos del sueño, niveles elevados de depresión y, en casos extremos, un aumento en la tasa de suicidios. A diferencia de los hombres, las mujeres experimentan un impacto más significativo en su bienestar debido a la presión de cumplir con roles múltiples e incompatibles”, se lee en el estudio. Frases como: “No puedo fallar”. “Todos dependen de mí”. “No tengo derecho a estar mal”. “Primero están mis hijos, después yo”. “Siento un peso fuerte en mis hombros”. Son señales de desgaste emocional. La mujer actual no solo cumple múltiples roles; también absorbe las emociones del entorno. Cuando ella está desbordada, todo el sistema familiar lo siente. Entérate: El Centro de Familia VID estuvo presente en Noticias Telemedellín generando conciencia sobre la depresión El citado estudio, refiere que los riesgos se reducen cuando las mujeres comparten en familia, espacios de bienestar y hasta cuando las cargas económicas son resdistribuidas. Desde el Centro de Familia VID te compartimos cinco claves que pueden ayudar a cuidar tu salud mental y emocional como mujer. Para saber más: La depresión existe: guía básica para comprenderla y no vivirla en silencio Cinco claves para cuidar tu salud emocional No normalices el agotamiento. Cansarse todo el tiempo no es «ser mujer», es una señal de alerta. Habla de emociones. Pregunta «¿cómo te sentiste hoy?» y no solo «¿cómo te fue?». Reduce la perfección. La autoexigencia genera ansiedad en madres e hijas. Practica autocuidado real. Si tus hijos nunca te ven descansar, aprenderán que descansar es culpa. Pide ayuda sin culpa. Buscar apoyo espiritual o psicológico no es debilidad; es liderazgo emocional. Este 14 de marzo tendremos el taller Sanar para avanzar: abrazando las heridas del alma. Un espacio de acompañamiento y reflexión que invita a reconocer, comprender y sanar aquellas heridas del pasado que siguen influyendo en nuestra vida emocional y relacional. Conoce más aquí La salud mental femenina no es un lujo, es una prioridad.
¿Cómo identificar señales de alerta en la salud mental de los adolescentes?

La adolescencia es una etapa llena de cambios y desafíos, tanto para los jóvenes como para los padres. El 2 de marzo, Día de la Salud Mental en Adolescentes, desde el Centro de Familia VID queremos invitarte a prestar atención a las emociones y conductas de tus hijos, ya que observarlas de manera consciente ayuda a prevenir situaciones de riesgo y a fortalecer la comunicación familiar. Lee más: El Centro de Familia VID estuvo presente en Noticias Telemedellín generando conciencia sobre la depresión Para apoyarte, te proponemos un test reflexivo para padres, que te permitirá identificar señales de alerta, ansiedad o sobrecarga emocional en tus hijos. Recuerda: no se trata de calificar ni juzgar, sino de abrir espacios de conversación y acompañamiento oportuno. Foto Freepik Responde mentalmente sí o no: Conexión emocional ¿Mi hijo(a) me cuenta cosas personales sin que tenga que insistir? ¿Sé qué le preocupa actualmente? ¿Hemos hablado de emociones esta semana? Ansiedad y presión ¿Lo(a) noto más irritable o sensible? ¿Se preocupa demasiado por notas o rendimiento? ¿Se compara constantemente con otros? Entérate: La depresión existe: guía básica para comprenderla y no vivirla en silencio Redes sociales ¿Pasa más de 3 horas al día en redes? ¿Su estado de ánimo cambia tras usarlas? ¿Ha dicho sentirse “menos” que otros? Señales silenciosas ¿Ha cambiado su sueño o hábitos? ¿Ha perdido interés en actividades que antes disfrutaba? ¿Evita conversaciones profundas o se aísla? Si respondiste “sí” a cinco o más preguntas, no significa que algo esté mal, significa que hay señales que necesitan conversación, no regaños. La adolescencia no es rebeldía pura, es vulnerabilidad disfrazada de independencia. Para saber más: La soledad ¿Nuestra aliada o nuestra enemiga? Señales de alerta que requieren acompañamiento profesional Busca apoyo si observas: Llanto frecuente sin causa aparente. Cambios drásticos en el sueño o la alimentación. Aislamiento extremo. Comentarios sobre no querer existir. Autolesiones o amenazas de hacerse daño. Pedir ayuda no es exagerar, es prevenir.