Muchos padres en la actualidad están apostándole a la familia perfecta: casa perfecta, pareja perfecta, hijos perfectos; buscan a toda costa lograr algo que no es posible, la perfección no existe y cuando disponen de todas sus energías para lograrlo, sin contar con el otro, al final solo queda el cansancio, la frustración y la desesperanza.

Lo anterior se evidencia en el discurso que se escucha en el consultorio, niños, adolescentes y jóvenes, nombran lo cansados que están de que sus padres inventen una cantidad de exigencias a nivel educativo, deportivo, intelectual, con la casa, la finca y quién sabe qué más, para al final ser lo que no pueden ser, aparentando posiblemente ante una sociedad o grupo de amigos, olvidándose de lo principal, ser familia.

Por lo tanto, aportamos varias sugerencias para aquellas familias que están en esta tarea:

Pensar en que ser familia, va más allá de las adquisiciones, ser familia es amarse, valórense y disfruten del día como si fuera el último.

mar

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Un comentario

  1. Los felicito, todos los temas tan interesantes, para nosotros que vivimos en una sociedad consumista y que estamos construyendo una familia, en la que se pierde los valores, por exigir a toda costa que tienen que ser los mejores.

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