Terminé la secundaria ¿Ingreso a la U?

Mientras se está estudiando la secundaria, el ingreso a la universidad no es la prioridad para muchos jóvenes, algunos planean un futuro viajando, otros laborando, otros yendo a la academia fuera del país y los que permanecen sostenidos en el deseo de una carrera profesional, lo inician, pero no siempre están seguros de lo que realmente les gusta; algunos avanzan varios semestres, sin embargo, se dan cuenta que “eso no era lo de ellos” y deciden retirarse e iniciar una nueva profesión u ocupación laboral. Es por esto, que se hace necesario que la familia haga acompañamiento a los jóvenes que están en este proceso, a continuación, damos las siguientes recomendaciones: Propicien como familia, un espacio donde el joven pueda hablar sobre sus deseos académicos. Escuchen lo que les gusta, así no sea del agrado familiar. Sean claros frente al factor económico, qué tanta capacidad como familia tienen para asumir los costos que conllevan los estudios universitarios. Si el factor económico es uno de los impedimentos para el logro de los sueños, busquen alternativas que el Estado Colombiano ofrece. Si pasado el tiempo el joven no logra acertar con una profesión, busquen la manera de que realice una prueba psicotécnica que le puede ayudar a tener claridad para una adecuada elección. Para finalizar, es importante recordar que las nuevas generaciones están terminando la escuela secundaria en la etapa de la adolescencia, período en el cual no hay claridad de un futuro ni de un proyecto de vida, y donde ven la existencia desde una zona de confort sin demandas ni mucho esfuerzo, así es que, padres de familia, a motivar a sus hijos para que se ocupen, luchen por sus sueños y aprendan a vivir sin ustedes. Martha Lucía Correa Roldán, Especialista del Centro de Familia VID.
Enseñemos a los hijos el valor de la gratitud

En las nuevas generaciones, muchos de los niños y jóvenes no tienen interiorizada la palabra gratitud, algunos de ellos han sido formados teniendo todo lo material, sin muchas carencias y con el “merecimiento”; el esfuerzo para obtener algunas cosas u objetos, es mínimo. Hoy estamos invitando a los padres y cuidadores para que motiven a sus hijos y familiares (hermanos, sobrinos, nietos) a utilizar de manera frecuente, la palabra “gracias”. Les ofrecemos las siguientes recomendaciones: Motive a sus niños y adolescentes para que desde la mañana agradezcan por el nuevo día. Procure desarrollar la gratitud en familia, esto permitirá que estén más satisfechos con la vida. La gratitud ayuda a los niños y adolescentes, con la potenciación del desarrollo personal, disminución del comportamiento antisocial y delincuente, menor consumo de alcohol y drogas. Ser agradecido evita tener hábitos como molestar, criticar, golpear, amenazar o herir a otros compañeros. Las personas más agradecidas resultan casi siempre, ser las menos materialistas y estar más satisfechos con su vida. La gratitud es una manera de ver con claridad las bendiciones de Dios en el día a día. Agradecer por todo, no solo por lo bueno, sino por lo menos bueno, entendido como un aprendizaje, así mismo permitir que los niños, adolescentes y demás familiares exalten este valor como uno de los más eficaces en las relaciones con el otro. Martha Lucía Correa Roldán, Especialista del Centro de Familia VID.
Tips para hacer feliz la vida en su hogar o noviazgo

En nuestros tiempos, lastimosamente se ha vuelto muy común que las parejas decidan romper su vínculo matrimonial o noviazgo, generando consecuencias significativas a nivel personal y familiar, tales como: emociones de tristeza, ira, odio, irritabilidad, entre otros. La separación también afecta otros aspectos claves de nuestras vidas como: la productividad laboral, bajo rendimiento escolar, discapacidad para concentrarse, pérdida de interés por las actividades que antes eran placenteras para el individuo, problemas financieros, baja autoestima, etc.[/vc_column_text]7. No sea un analfabeta del matrimonio, lea un buen libro sobre el aspecto sexual del matrimonio. Emerson Peñaloza Galvis, Psicólogo de Centro de Familia VID.
El valor del silencio

En un mundo sobre estimulado, parece inconcebible y casi imposible, encontrar momentos de silencio y quietud que son también tan importantes a la hora de calmarse y reordenarse. El silencio cuando es visto como un valor puede ser el espacio perfecto para reflexionar, para acallar la mente y el ruido que nos ensordece. El silencio es el espacio perfecto para mirarse a sí mismo y encontrarse. Puede llegar a permitir encontrar la paz y la serenidad, el aquietamiento interior. El silencio funciona como una terapia de relajación, un espacio para reparar las fuerzas. También nos permite aprender a escuchar, a nutrirnos de lo que nos rodea, en su estado más puro. Evita un apresuramiento en la toma de decisiones. Da cuenta y acrecienta nuestra capacidad de autoregularnos emocionalmente, nos hace fuertes en este aspecto. La práctica del silencio, aparentemente es fácil, sin embargo, es todo un reto. El silencio, es dignidad en la derrota. El silencio, es grandioso en la victoria. El silencio es prudencia y mesura. El silencio, tiene sus voces y sus signos, no es un espacio vacío totalmente y es importante aprender a reconocerlo y respetarlo en los demás. Gandhi encontraba en el silencio el arma más eficaz para derrotar la violencia y unir a su pueblo. Finalmente, para quienes tenemos fe, el silencio es el espacio del encuentro con Dios. Claudia Quintero, especialista del Centro de Familia VID.
Nuestro comportamiento en la calle

A menudo vemos personas en la calle exacerbadas, salidas de casillas, desencajadas y con un enojo incontrolable, emitiendo frases descalificantes, dañinas y en muchas ocasiones pasadas de tono, y la pregunta es ¿qué le pudo haber ocurrido a ese ser humano que se alteró de esa manera? Preguntas que en muchas ocasiones quedan sin respuesta, no se sabe si el clima, el estrés, la intolerancia, el cúmulo de malestar, la enfermedad, la indiferencia o muchas otras más, lo triste de estos sucesos es que quien lo observa queda con un sin sabor de ¿hacia dónde va la humanidad, que no soporta el contacto con el otro y que un mínimo roce lo puede alterar? Por lo anterior, desde el Centro de Familia VID, queremos ofrecer unas sugerencias para quienes hacen parte de este grupo de personas que se molestan fácilmente cuando están interactuando en sociedad. Identifique la emoción antes de salir del hogar, es decir, si sale enojado de la casa por alguna situación, tome un tiempo para analizar lo sucedido y determine no dañar a nadie por este suceso, las demás personas no saben qué le sucedió. Si está atravesando por una enfermedad o duelo, hágalo consciente, si puede evitar salir ese día, sería mucho mejor. Algunas veces se tienen roces con un familiar, procure resolverlo, eso produce un efecto negativo en el cerebro y no permite que esté amable con el otro, llámese familiar, amigo, vecino o desconocido. Las emociones no son fáciles de controlar, se debe hacer un trabajo personal para identificarlas, hacerlas conscientes y trabajarlas, si nota que no logra hacerlo solo(a), busque ayuda con un profesional. Recuerde que las emociones no son ni buenas ni malas, son necesarias, todos los seres humanos cuentan con ellas: alegría, tristeza, enojo, indiferencia, angustia, es importante canalizarlas y controlarlas adecuadamente por el bien de la persona y de quienes están a su alrededor, ya que es una garantía para tener vínculos familiares sanos y relaciones interpersonales asertivas.
En la tarea de ser papás

Informe a sus hijos sobre la importancia de su trabajo. Establezca un horario para compartir actividades educativas, de juego y familiares, que debe ser cumplido por todos los miembros. Reconozca mediante palabras cordiales los logros de sus hijos. Evite ofrecer premios permanentemente. Cree nuevas formas de interacción y juego a pesar de la distancia, la tecnología ayuda mucho en ese propósito. Controle la tecnología. Interésese por cuanto sucede con ellos, no solo el desempeño escolar debe ser la única pregunta de cada día, sus sentimientos son aún más importantes. Encuentre intereses comunes que les ayuden a tener nuevos temas de conversación. Suelte el miedo y la culpa. RECUERDE… Los hijos necesitan percibir que durante la niñez estamos a la cabeza de sus vidas como líderes capaces de sujetarlos cuando no se pueden contener y de guiarlos mientras no saben para dónde van. Sólo una actitud firme y respetuosa les permitirá confiar en nuestra idoneidad para gobernar sus vidas mientras sean menores, porque vamos adelante liderándolos y no atrás cargándolos y rendidos a su voluntad. DIANA MACHADO Esp. En terapia de familia