Utiliza las plataformas en línea durante la cuarentena en casa

Plataformas en línea como Youtube e incluso algunas app móviles te pueden servir para guiarte en rutinas de ejercicio guiadas desde la comodidad de tu casa. ¡Comparte esta recomendación con tus familiares y amigos!
Para la cuarentena en casa, ten presente los tips del Centro de Familia VID

En el Centro de Familia VID te compartimos herramientas para afrontar estos días de cuarentena en casa: establece horarios y rutinas productivas, tanto de estudio como de trabajo, que te permitan compartir con otros y reducir los espacios de soledad. ¡Comparte esta recomendación con tus familiares y amigos!
La pareja y el dinero

“Mi pareja gana menos dinero que yo”, “mi pareja no quiere trabajar”, “mi pareja no consigue empleo”, “mi pareja tiene muchas deudas”, “mi pareja tiene desorden económico”, “mi pareja depende de su familia.” Estos y muchos más son los motivos por los que las parejas llegan a consulta siendo los problemas de dinero una de las causas de separación en las relaciones de pareja. Es frecuente escuchar en la consulta que las parejas no toleran o se sienten desgastadas cuando no logran el equilibrio económico, por lo general uno de los dos es quien se hace cargo de los gastos del hogar y se comienza a sentir sobrecargado y frustrado. “Soy yo quien hace la fuerza económica” es la frase de una paciente que en consulta manifiesta la inconformidad, al sentir que a su pareja le falta disciplina con el dinero. O “yo soy el auxiliar de mi esposa” dice otro paciente que depende económicamente de ella. Cuando los problemas de dinero llegan, producen normalmente frustración, depresión, enfermedades, miedos, angustia y cuando se trata de pareja es común escuchar que hay problemas de infidelidad o violencia. Se piensa que los problemas de dinero tienen que ver con la historia de vida, como por ejemplo el desplazamiento forzado, una quiebra económica, la separación de los padres entre otros; o tiene que ver con las creencias que se dan en la crianza frente al dinero, como por ejemplo: “no hay, somos muy pobres, la vida es muy dura.” Si de niños se vive en un ambiente de pobreza ya sea por la mentalidad de los padres o por las circunstancias económicas o si tuvieron un mensaje erróneo acerca del dinero, inconscientemente estos patrones o estos mandatos se interiorizan y en algún momento de la vida estas conductas o mentalidad salen a la luz. Estos problemas son tan dramáticos que se quedan marcados en las personas y empeoran en la relación de pareja, dado que afectan el proyecto de vida o la admiración por el otro. Ten presente: Primero, identifica si tienes problemas con el manejo del dinero y reconoce el problema. Segundo, déjate acompañar, tu postura no puede ser ni la mentira ni la defensa. Tercero, desafía tus creencias frente al dinero, revisa qué te dijeron en la infancia sobre el dinero, para que puedas generar cambios. Cuarto, práctica hábitos saludables frente al dinero, por ejemplo evitar deudas, tener un plan de ahorro y seguir un plan de gastos, realiza un presupuesto con tu pareja. Quinto, la solución a los problemas económicos no siempre es una separación, busquen apoyo profesional. Diana Machado R. Especialista en terapia de familia y pareja
Cuidar la relación de pareja

No busques cambiar a tu pareja. Es una tarea imposible, cada uno tiene cualidades y defectos, la invitación es a dialogar sobre las diferencias. No dejes que la rutina acabe con tu relación. Por ejemplo recuerda y celebra las fechas especiales, esto hará revivir el amor. Ten cuidado con el uso del celular en estos momentos especiales porque daría a entender que no te interesa lo que está sucediendo en ese momento. La sinceridad. No digas mentiras, recuerda que tarde o temprano la verdad siempre saldrá a la luz. La dependencia puede ser un síntoma de inseguridad personal y termina por asfixiar a tu pareja, revisa si lo que sientes es apego emocional. Es importante oxigenar la relación, cuida de saturar a tu pareja con tus demandas afectivas. Olvida el pasado, si decides estar en la relación a pesar de lo que ha sucedido en el pasado, es también tu responsabilidad cambiar y sanar; piensa en el presente. Habla claro de lo que te molesta, no esperes que tu pareja “adivine” lo que tú quieres o sientes. Para poder llegar juntos a nuevos acuerdos, es necesario ser claros y precisos con el deseo personal. Cuídate de las competencias, piensa en tu pareja como un equipo para poder lograr los objetivos, hagan un presupuesto, deleguen las funciones para no recargarse de trabajo, porque esto a la larga genera malestar. Saquen espacios solos, a veces pasamos mucho tiempo acompañados de otras personas, como por ejemplo la familia, los amigos y nos olvidamos que es importante la intimidad de la relación. Expresa lo que sientes en el campo afectivo. La mirada, la coquetería, los besos, los abrazos de manera sorpresiva, el contacto físico, resaltar las cualidades y admirar a tu pareja, son elementos claves para fortalecer la relación. Diana Cecilia Machado R. – Terapeuta de familia y pareja Centro de Familia VID.
Las “pataletas”:¿Cómo manejarlas y educar con amor?

Como padres, debemos utilizar la imaginación, no perder la paciencia y poner en marcha una serie de estrategias que le permitan al niño aprender a controlar sus propias emociones y así reaccionar de una mejor manera. Acá hay algunos tips para que apliquen en casa; funcionan siempre y cuando los involucrados en la crianza seamos constantes en su aplicación. Recuerden que el ingrediente principal para dar una buena crianza a nuestros hijos son las tres “P”: Paciencia, Perseverancia y Prudencia. Paciencia: para entender y aceptar que van a un ritmo diferente al de nosotros. Perseverancia: para continuar aplicando normas claras, concisas y constantes, a diario, a pesar de sentir que ellos no lo entienden o no lo quieren hacer. Prudencia: para no ir en contra de ellos como personas sujetos de derecho, y de sus diferentes procesos. Estrategias para manejar una pataleta Controlar las emociones propias, porque es natural sentirlas: debemos aprender a controlar nuestras propias emociones, para así poderles enseñar a ellos cómo controlar las suyas. Enojarse no está mal; es una emoción y todos los seres vivos la experimentamos. Lo que está mal es expresarla de manera inadecuada, atentando contra los demás, o contra sí mismo. Cuando el niño se muestre enojado, triste o angustiado por algo que no es lo que él quería, primero debemos validar su emoción, explicarle que es natural lo que siente, y mostrarle diferentes maneras de resolver su dificultad; lo más importante es que él sienta que lo estamos acompañando en su proceso, y que él mismo puede salir de su dificultad. Es importante tener presente que nadie puede tomar buenas decisiones o reaccionar de la mejor manera cuando está emocionalmente alterado; así que lo más indicado es tranquilizarse, y después pensar en lo que pasó y en lo que se debe hacer. “No te preocupes, entiendo que te sientas mal, pero debes calmarte primero para poder encontrar una solución” “Tranquilo, entiendo cómo te sientes porque yo también me he sentido así; cuando estés más calmado, podrás pensar mejor y tomar una decisión” “Si te sientes muy enojado, mejor aléjate de las personas para que no las trates mal o digas cosas de las cuales después te puedas arrepentir; cuando estés tranquilo, las buscas y les explicas lo que te sucede, y así tendrás una mejor relación con los demás”. Estas son algunas frases que le puedes expresar a tu pequeño cuando lo veas descompensado. Yo las utilizo a diario con mi hija, y ya ella a su corta edad me entiende lo que digo; el éxito de estas palabras es repetirlas con frecuencia, porque tarde o temprano ellos las comprenderán y las aplicarán en su diario vivir. Mostrar seguridad y control de la situación: es importante que los padres se muestren seguros de su capacidad en todo momento, sin que ello implique ser rígido ni tener que ir dando siempre explicaciones que justifiquen su actitud. Esta etapa es una cuestión de reafirmación: no se trata de malos padres ni de hijos rebeldes; es solo que los niños empiezan a comprender que tienen su propia personalidad y deseos, que pueden tomar decisiones y en ocasiones se les respetan, y la negación les permite defender sus intereses. Cuando los niños se muestran enojados o hacen pataletas, muchos padres se culpabilizan pensando que si su hijo reacciona así es porque no son lo suficientemente autoritarios, el niño está excesivamente consentido o no han sabido educarlo correctamente. Sin embargo, además de no ser cierta en la mayoría de los casos, esa idea no resulta nada útil para afrontar el problema, ya que sólo reduce su autoconfianza y también la capacidad de maniobra para actuar y dar la vuelta a la situación. Se debe entender igualmente, que en esta edad no es una cuestión de oposición o desafío frente a la autoridad; simplemente se trata de una inmadurez cerebral que le impide al niño comprender en primera instancia que debe cumplir con normas o reglas para poder pertenecer a un grupo social. Explicado esto con un ejemplo: cuando tenemos el cable “pelado” del televisor (conexión neuronal inestable), en ocasiones está haciendo buen contacto y el aparato funciona a la perfección (el niño hace caso a lo que le pedimos); pero cuando no tiene buen contacto, por más que presionemos el botón de encendido, este no prende (el niño no hace caso a nada de lo que se le pide). Es necesario colocarle cinta negra a ese cable para que funcione todo el tiempo de manera adecuada; o sea, que las conexiones neuronales tengan una adecuada mielinización para poder tener un niño que entienda las consecuencias de sus actos y se autocontrole. Como vemos, no es una cuestión de “querer”, sino de “poder” y es por eso que se hace importante darles tiempo a los niños para que maduren. No dar muchas opciones: Evitar que el niño tenga varias opciones de elección, pues con esto se le da la oportunidad de llevar la contraria. Con mi hija siempre trato de darle solo dos opciones para elegir, que sean viables para mí cumpliendo con lo que le estoy pidiendo; así promuevo en ella la toma de decisiones, y finalmente termina haciendo lo que debe hacer, y no lo que ella quiere cuando se trata de normas. Recordemos que las normas no son negociables (uno no le dice al guarda de tránsito “hágale que mañana yo no me paso el semáforo en rojo”), así que desde muy pequeños nuestros hijos deben tener claras las normas de casa, para que así no pidan negociar más adelante. Primero como padres debemos llegar a acuerdos sobre las normas que vamos a implementar en casa; venimos de dos crianzas posiblemente diferentes, así que debemos unificar la crianza que deseamos para nuestros hijos. Socializar con los hijos estas normas, y explicar las consecuencias que tendrán en caso de no cumplirlas. Mi hija sabe que debe recoger sus juguetes, y si no lo hace, más tarde, ese mismo día, no puede jugar con ellos. Aplicar
Tips para tener en cuenta en el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad

El Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) se ha vuelto uno de los motivos de consulta más frecuente, siendo más común en niños que en niñas, por cada dos niños con TDAH hay una niña que padece el trastorno. Para diagnosticar a un niño con TDAH se deben dar unas condiciones, debe presentarse antes de los siete años y mantenerse en el tiempo como mínimo seis meses, debe afectar dos o más ámbitos de la vida del niño, como el colegio, la casa y la vida social, teniendo un impacto significativo en estas esferas. Se ha demostrado que un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado permiten una evolución positiva del TDAH. A continuación se brindarán algunos TIPS para tener en cuenta si su hijo es diagnosticado con dicho trastorno: Establezca rutinas consistentes e informe al niño si se produce algún cambio. Propicie un ambiente tranquilo, libre de distractores o ruidos al momento de realizar tareas. Ayude a su hijo a planificar, en caso de tareas complejas, iniciarlas con tiempo de anticipación, haciendo pausas. Dedique 10 a 15 minutos diarios al niño para escucharlo y conocer sus prioridades. Permita al niño elegir, dentro de ciertos límites, para generar un sentido de autocontrol. Cree hábitos de sueño saludables, propiciando ambientes adecuados para el descanso. Enseñe al niño a tener orden, que él mismo sea quien organice sus cosas. Establezca metas realistas y evite que sean varias al mismo tiempo. Dé sólo una a dos instrucciones a la vez. El niño debe repetir las instrucciones para estar seguro de que las entendió. Asegúrese de que el niño entienda que el problema es su conducta y no él. Evite que su hijo haga uso excesivo de dispositivos electrónicos como celulares, computador, televisión, tablets, entre otros. Establezca límites y control con el tiempo de uso de estos dispositivos. Emerson Peñaloza Galvis, psicólogo del Centro de Familia VID.
¿Qué hacer con mi hijo en vacaciones?

La época de las vacaciones se ha convertido en un tiempo complejo para muchos padres y cuidadores, dado que no saben qué hacer con sus hijos cuando cesan de estudiar. Anteriormente, esto no generaba incertidumbre, pues normalmente en el hogar permanecía la madre y las familias estaban conformadas por varios hijos a los que se adherían los primos, permitiendo de esta manera que entre ellos mismos construyeran la manera de disfrutar plenamente de esta época. Actualmente no sucede lo mismo, hay pocos hijos, padres sumamente ocupados y cuidadores desgastados. Sugerimos por tal motivo, las siguientes recomendaciones para tener presente en este tiempo que se avecina: Que el tiempo de vacaciones no sea algo traumático para usted y para sus hijos. Procure disponer de sus vacaciones en este mismo tiempo, esto ayudará a la unión familiar. Si le es posible, inscríbalos en actividades que a ellos les guste. Organice un cronograma de actividades en el hogar para que ellos estén ocupados. Motívelos para que ellos mismo sean creativos y reinventen sus vacaciones. Establezca límites de tiempo en los video juegos y dispositivos electrónicos. Llévelos a visitar personas que requieran de compañía: hogares geriátricos, fundaciones para niños, albergues, entre otros. Y lo más importante, el poco o mucho tiempo que permanezca con ellos, demuéstreles mucho amor, abrácelos, cárguelos, juegue con ellos, hagan pijamadas, rían y sean felices. Marta Lucía Correa, especialista del Centro de Familia VID.
La ansiedad, lucha interna y permanente

Uno de los motivos de consulta más frecuentes para los terapeutas desde la psicología y las áreas de la salud mental, es la ansiedad, la cual se presenta con muchas caras. En menor o mayor cantidad, la ansiedad y la angustia aparecen en las diferentes etapas de la vida ya sea por los cambios normales que va trayendo cada ciclo vital o bien por experiencias concretas que nos hacen sentir desorientados, incapaces de tener el control de la situación, sin saber qué será de nosotros en adelante. Cada persona está equipada de maneras diferentes para hacerle frente a esas angustias, hay a quienes les cuesta mucho más, aquí algunos elementos para tener en cuenta a la hora del manejo de la ansiedad. Utilización adecuada del tiempo libre, la práctica del deporte y en general de una rutina constante de actividad física. Práctica de actividades artísticas y manuales de manera rutinaria. Cuidado de la higiene del sueño, dormir el tiempo adecuado, evitando en la medida de lo posible trasnochar. Cuidado de los buenos hábitos de alimentación, sin saltarse comidas, pero a la vez evitar el consumo compulsivo de dulces, harinas y comidas chatarra. Organizar no solo las rutinas diarias, los hábitos, sino también en general los proyectos a corto, mediano y largo plazo. Evitar trazarse demasiados objetivos al mismo tiempo, es mejor hacer pocas cosas pero hacerlas bien y con mayor tranquilidad. Tratar cada día de vivir el hoy, centrarse en un día a la vez. Comprender que somos seres limitados y no tenemos el control sobre todas las cosas, es necesario que aprendamos a aceptar lo que no podemos cambiar. La oración, la meditación, ayuda a serenarse interiormente. Escoger muy bien lo que vemos y lo que escuchamos ya que a veces seleccionamos estímulos que en lugar de ayudarnos a bajar tensiones, nos exacerban la ansiedad. Cuando sienta que la ansiedad no me está permitiendo desarrollar una vida normal, llegando a hacerme daño, debo consultar al médico ya que también la ansiedad responde lógicas que se desprenden de nuestra biología y ello amerita una adecuada intervención. Claudia Patricia Quintero Sierra, psicóloga del Centro de Familia VID.
¿Qué hacer cuando llega un nuevo hermanito al hogar?

Uno de los mayores temores de los padres cuando llega el segundo embarazo, es qué pasará con el hermano mayor. Y surgen algunas inquietudes: ¿Cómo recibirá al nuevo bebé? ¿Qué hacer para que no le den celos? ¿Sentirá que lo vamos a querer más que a él? Estos interrogantes son normales y ya es un hecho que pronto nacerá un segundo bebé. Por esta razón les brindamos a continuación unos tips que les pueden servir para minimizar los celos del hermano al llegar el recién nacido a casa. No ridiculizar los sentimientos del hijo mayor, para él son importantes, por lo que hay que darle tiempo para que asimile la situación. Mantener en la medida de lo posible los rituales que se tenían con el hijo mayor, antes de la llegada del hijo menor. Reconocerle y reforzarle los momentos en que comparta con su hermano menor. Es necesario dedicarle tiempo a solas al hijo mayor, realizando aquellas actividades que disfruta y no exclusivamente las responsabilidades. Enseñarle a compartir sus objetos con su hermano, pero no aquellos que sean sus objetos favoritos. Hacerle regalos también a él, además de mencionarlo en las conversaciones, que no todas giren en torno solo al menor. Hablarle de cuando él era bebé, mostrarle fotos suyas y contarle historias que les haya pasado durante su embarazo y su nacimiento. Pedirle a la familia y amigos que también le dediquen tiempo y que lo incluyan, que no solo la atención sea hacia al menor. Tener muestras de afecto con ambos, es importante que se dé cuenta que no van a reemplazarlo ni a cambiarlo por alguien más. María Teresa Espinosa López, trabajadora Social del Centro de Familia VID.
Enemigo de la autoestima

Los pensamientos negativos son uno de los principales enemigos de tu autoestima, te limitan. Cuando tienes pensamientos negativos, te dices a ti mismo lo mal que has hecho o que no puedes, o no te sientes capaz de hacer algo concreto. Cuando te dices estas cosas, tienes una fuerte tendencia a creértelo. ¿Qué experimentamos con baja autoestima? Sienten que tienen más problemas que el resto de personas, pero evitan afrontarlos. Tienen problemas de comunicación, puesto que son inseguros, no saben cómo expresar sus sentimientos. Culpan a otros de sus problemas y tienen comportamientos egoístas al estar tan concentrados en sus propias necesidades y deseos. ¿Qué podemos hacer? 1. Enumera tus atributos, sin importar si son aspectos físicos o emocionales. Haz una lista con cada uno de ellos y léela cada día. El objetivo de leer la lista en voz alta es que debes acostumbrarte a escuchar tus atributos, debes reconocerlos y tenerlos siempre en tu mente. 2. Enfócate en cómo dices las cosas Es necesario que te acostumbres a hablar en positivo. Presta atención al tono de tu voz. Asegúrate de contestar con entusiasmo cada vez que hables de tu vida. Usa palabras positivas para describir las cosas y sé optimista. Enfócate en hablar claro, directo al punto, mirando directamente a los ojos a las personas. 3. Cuida tu postura Tu cuerpo está directamente conectado con tu cabeza y con tus sentimientos. “Puedes cambiar tus sentimientos cambiando la postura de tu cuerpo”. De ahora en adelante, cada vez que pase un pensamiento negativo por tu mente, cada vez que tengas miedo o cada vez que te sientas triste, debes poner tu cuerpo en posición erguida y triunfante. Diana Machado, Especialista en terapia de familia – Centro de Familia VID.