Conoce cuatro beneficios de realizar ejercicio y deporte en tu salud mental

Moverse no es solo una recomendación física, es una necesidad mental. El deporte y la actividad física son herramientas poderosas para cuidar el equilibrio emocional y con efectos comprobados a nivel biológico, psicológico y social. Lejos de ser una simple sensación de “sentirse bien”, la actividad física impacta directamente en procesos del cerebro y del comportamiento que inciden en la calidad de vida. Desde el Centro de Familia VID te presentamos cuatro beneficios de la actividad física en la salud mental. Una válvula de escape para el estrés El estrés crónico eleva los niveles de cortisol, una hormona que, en exceso y de forma sostenida, puede afectar funciones cognitivas y emocionales. La actividad física actúa como una especie de “regulador natural”: permite que el cuerpo utilice ese exceso de energía acumulada, reduciendo su impacto. Lee más: Mujer: sigue estas cinco claves para cuidar tu salud mental Prácticas como el yoga o la natación, por ejemplo, han demostrado ser especialmente efectivas para disminuir la activación fisiológica asociada al estrés. Dormir mejor para vivir mejor Uno de los efectos más notorios del ejercicio es la mejora en la calidad del sueño. La actividad física ayuda a regular el ritmo circadiano y favorece las fases profundas del descanso, fundamentales para la recuperación emocional. Dormir entre siete y ocho horas no solo influye en el rendimiento diario, sino también en el estado de ánimo. Un buen descanso, coinciden los expertos, es una de las bases más sólidas para la salud mental. Autoestima Cada meta cumplida, por pequeña que parezca, deja una huella en el cerebro. Correr una distancia por primera vez, mejorar una marca personal o mantener la constancia en el entrenamiento son logros que fortalecen la percepción de capacidad. A diferencia de la autoestima basada en la aprobación externa, esta se construye con evidencia propia. Con el tiempo, ese historial de pequeños logros se traduce en una mayor confianza personal. Entérate: ¿Cómo identificar señales de alerta en la salud mental de los adolescentes? Además, el deporte transforma la relación con el cuerpo. Más allá de la apariencia, emerge una valoración funcional: sentirse fuerte, resistente y capaz. Esta percepción resulta más estable y duradera que cualquier estándar estético. Conexión social: un antídoto contra el aislamiento El componente social del deporte también juega un papel clave. Participar en actividades grupales, practicar deportes en equipo o incluso salir a caminar con alguien contribuye a reducir el aislamiento, uno de los principales factores de riesgo para trastornos como la depresión. Para saber más: La depresión existe: guía básica para comprenderla y no vivirla en silencio La interacción, el sentido de pertenencia y el apoyo mutuo fortalecen el bienestar emocional y amplían las redes de apoyo. Bibliografía Cornejo Jurado, Y. C., Gonzáles Cornejo, F. I., & Chumpitaz Caycho, H. E. (2024). Actividad física en mejora de la autoestima del adolescente: revisión de la literatura científica 2016–2021. Conrado, 20(99), 141–149. Chacón-Borrego, F., Gomis-Gomis, M. J., & Silva-Sousa, C. (2022). Análisis bifactorial de la Escala de Autoestima de Rosenberg y relación entre actividad física y autoestima en adolescentes. Sportis Science Journal, 8(3), 426–441.
Mujer: sigue estas cinco claves para cuidar tu salud mental

Existe un liderazgo que no aparece en cargos ni recibe reconocimientos: el liderazgo invisible de millones de mujeres que sostienen hogares, lideran equipos, educan hijos y, al mismo tiempo, cargan silenciosamente con ansiedad, miedos, culpas, duelos no resueltos y presiones constantes. La Alcaldía de Bogotá, por ejemplo, encabezó en 2025 una investigación que pretendía mapear la salud mental de las mujeres de la capital de Colombia. Encontró que las mujeres están más expuestas a trastornos de salud mental debido a las múltiples demandas sociales y familiares que deben enfrentar. Lee más: ¿Cómo identificar señales de alerta en la salud mental de los adolescentes? De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la depresión afecta más a las mujeres que a los hombres. Tomado de Freepik. “Esta carga desigual se traduce en una mayor incidencia de trastornos del sueño, niveles elevados de depresión y, en casos extremos, un aumento en la tasa de suicidios. A diferencia de los hombres, las mujeres experimentan un impacto más significativo en su bienestar debido a la presión de cumplir con roles múltiples e incompatibles”, se lee en el estudio. Frases como: “No puedo fallar”. “Todos dependen de mí”. “No tengo derecho a estar mal”. “Primero están mis hijos, después yo”. “Siento un peso fuerte en mis hombros”. Son señales de desgaste emocional. La mujer actual no solo cumple múltiples roles; también absorbe las emociones del entorno. Cuando ella está desbordada, todo el sistema familiar lo siente. Entérate: El Centro de Familia VID estuvo presente en Noticias Telemedellín generando conciencia sobre la depresión El citado estudio, refiere que los riesgos se reducen cuando las mujeres comparten en familia, espacios de bienestar y hasta cuando las cargas económicas son resdistribuidas. Desde el Centro de Familia VID te compartimos cinco claves que pueden ayudar a cuidar tu salud mental y emocional como mujer. Para saber más: La depresión existe: guía básica para comprenderla y no vivirla en silencio Cinco claves para cuidar tu salud emocional No normalices el agotamiento. Cansarse todo el tiempo no es «ser mujer», es una señal de alerta. Habla de emociones. Pregunta «¿cómo te sentiste hoy?» y no solo «¿cómo te fue?». Reduce la perfección. La autoexigencia genera ansiedad en madres e hijas. Practica autocuidado real. Si tus hijos nunca te ven descansar, aprenderán que descansar es culpa. Pide ayuda sin culpa. Buscar apoyo espiritual o psicológico no es debilidad; es liderazgo emocional. Este 14 de marzo tendremos el taller Sanar para avanzar: abrazando las heridas del alma. Un espacio de acompañamiento y reflexión que invita a reconocer, comprender y sanar aquellas heridas del pasado que siguen influyendo en nuestra vida emocional y relacional. Conoce más aquí La salud mental femenina no es un lujo, es una prioridad.
¿Cómo identificar señales de alerta en la salud mental de los adolescentes?

La adolescencia es una etapa llena de cambios y desafíos, tanto para los jóvenes como para los padres. El 2 de marzo, Día de la Salud Mental en Adolescentes, desde el Centro de Familia VID queremos invitarte a prestar atención a las emociones y conductas de tus hijos, ya que observarlas de manera consciente ayuda a prevenir situaciones de riesgo y a fortalecer la comunicación familiar. Lee más: El Centro de Familia VID estuvo presente en Noticias Telemedellín generando conciencia sobre la depresión Para apoyarte, te proponemos un test reflexivo para padres, que te permitirá identificar señales de alerta, ansiedad o sobrecarga emocional en tus hijos. Recuerda: no se trata de calificar ni juzgar, sino de abrir espacios de conversación y acompañamiento oportuno. Foto Freepik Responde mentalmente sí o no: Conexión emocional ¿Mi hijo(a) me cuenta cosas personales sin que tenga que insistir? ¿Sé qué le preocupa actualmente? ¿Hemos hablado de emociones esta semana? Ansiedad y presión ¿Lo(a) noto más irritable o sensible? ¿Se preocupa demasiado por notas o rendimiento? ¿Se compara constantemente con otros? Entérate: La depresión existe: guía básica para comprenderla y no vivirla en silencio Redes sociales ¿Pasa más de 3 horas al día en redes? ¿Su estado de ánimo cambia tras usarlas? ¿Ha dicho sentirse “menos” que otros? Señales silenciosas ¿Ha cambiado su sueño o hábitos? ¿Ha perdido interés en actividades que antes disfrutaba? ¿Evita conversaciones profundas o se aísla? Si respondiste “sí” a cinco o más preguntas, no significa que algo esté mal, significa que hay señales que necesitan conversación, no regaños. La adolescencia no es rebeldía pura, es vulnerabilidad disfrazada de independencia. Para saber más: La soledad ¿Nuestra aliada o nuestra enemiga? Señales de alerta que requieren acompañamiento profesional Busca apoyo si observas: Llanto frecuente sin causa aparente. Cambios drásticos en el sueño o la alimentación. Aislamiento extremo. Comentarios sobre no querer existir. Autolesiones o amenazas de hacerse daño. Pedir ayuda no es exagerar, es prevenir.
La depresión existe: guía básica para comprenderla y no vivirla en silencio

El Centro de Familia VID se une a la conmemoración del Día Mundial contra la Depresión con el objetivo de sensibilizar y orientar a las familias sobre esta enfermedad que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) afecta a unas 332 millones de personas en el mundo. https://www.youtube.com/watch?v=ON97v0EU1Pw La depresión es un trastorno mental común que implica una pérdida de placer o interés por las actividades comunes durante largos periodos de tiempo. “La depresión es diferente a los cambios normales en el estado de ánimo y puede afectar todos los ámbitos de la vida como las relaciones familiares, de amistad y profesionales”, señaló Miguel Ángel Londoño, psicólogo del Centro de Familia. Síntomas de la depresión Las personas que experimentan un episodio depresivo pueden registrar sensaciones constantes de tristeza, irritabilidad, sensación de vació, baja autoestima y una pérdida de placer o interés por actividades cotidianas. “En consulta, algunas de las manifestaciones más comunes de la depresión son el desánimo persistente y la pérdida de energía, que suelen confundirse con pereza o cansancio; la disminución del interés por actividades que antes se disfrutaban, lo que puede verse como pasar gran parte del tiempo en el celular o viendo series; el menor deseo de socializar y de mantener relaciones interpersonales, pues la depresión es una enfermedad profundamente aislante; así como la irritabilidad y la reactividad, que pueden interpretarse erróneamente como grosería”, apuntó el experto consultado. También se presentan dificultades para concentrarse o fallas de memoria en tareas cotidianas —como olvidar dónde se dejan las cosas— y alteraciones del sueño, ya sea insomnio o dormir muchas horas sin sentir descanso. “Los episodios depresivos pueden clasificarse en leves, moderados o graves, en función del número y la intensidad de los síntomas, así como de las repercusiones en el funcionamiento de la persona”, afirmó Londoño. El especialista apuntó que, generalmente, los episodios moderados y graves aparecen con ideas recurrentes de muerte y limitan en gran medida las esferas social (relacionamiento), intrapersonal (sensación de bienestar, “estar en automático” y pérdida de sentido de vida) y somático (disminución del apetito y el sueño, sentirse sin energía y desgano). Causas de la depresión Quienes han pasado por circunstancias de vida adversas como desempleo, luto, u otros eventos traumáticos tienen más probabilidades de sufrir depresión. Sin embargo, este trastorno puede ocurrir en cualquier etapa de la vida (sin discriminar edad, sexo o posición socioeconómica). ¿Cómo acompañar a una persona con depresión? En nuestro entorno hay personas que pueden estar librando una batalla silenciosa y en solitario contra la depresión. Desde el Centro de Familia VID queremos hacerte algunas recomendaciones para acompañar a las personas que más quieres. -Escucha sin juzgar.-Valida sus sentimientos (aunque no los entiendas). -Acompaña. -Sugiere ayuda profesional con respeto. Reconocemos que la depresión es una realidad que no debe vivirse en soledad y que buscar ayuda es un acto de valentía. Por eso, ponemos a disposición de las personas y las familias un equipo interdisciplinario dispuesto a orientar, acompañar y caminar junto a quienes atraviesan momentos de dificultad, recordándoles que su vida tiene valor y que siempre es posible encontrar apoyo y esperanza. Contacta con nosotros: Teléfono: 604 3224880 Celular: +57 313 791 1786 cfamilia@vid.org.co
La soledad ¿Nuestra aliada o nuestra enemiga?

Es cuestión de nuestra necesidad. Si tú eres una de esas personas que ha entrado en conflicto con la soledad, regálate unos minutos para informarte un poco más sobre ella y permítenos desde el Centro de Familia VID acompañarte en el proceso. Acá te van algunos datos importantes a tener en cuenta: La soledad es un estado, no una constante. Estar solo o sola es una mezcla entre la realidad (un hecho) y la percepción de la realidad (lo que siento, más allá de ser real o no) Sentirme solo o sola no necesariamente significa que lo esté, permite reevaluar lo que percibes. La soledad es una decisión y es necesaria en algunos momentos. Hazte esta pregunta: ¿Estoy solo/sola o estoy conmigo? Ante la soledad tienes la opción de abrazarla o luchar en contra, decide que deseas hacer con ella, pues siempre existirá, ya que hace parte de la propia naturaleza del ser humano. Así como invertimos tiempo en nuestros vínculos sociales, es importante invertir tiempo en nosotros mismos y, para hacerlo, requerimos de la soledad. Es cierto que a veces sentimos que la soledad es un obstáculo para nuestros objetivos o simplemente creemos que ya hemos pasado suficiente tiempo a solas, pero nunca será “mucho tiempo” cuando hablamos de nosotros mismos. Recuerda, la vida es tuya, siempre necesitarás tiempo para ti. Escucha tu necesidad, escúchate a ti mismo/misma.
Recomendaciones para tener una relación de pareja sana

La relación de pareja es un elemento esencial en el ciclo de nuestras vidas, por eso desde el Centro de Familia VID te compartimos algunas recomendaciones que te ayudarán a tener una relación sana con amor. Si quieres tener una relación sana, lo primero que debes hacer es reconocer al otro como alguien distinto a ti, con otras características, necesidades y deseos. Debes entender que tener una pareja no significa poseer, es más bien compartir. Tener una relación no es tarea de una persona, sino una unión de dos personas, donde los dos aportan a su crecimiento y bienestar. La segunda recomendación es mejorar la comunicación entre los dos. ¿Sabes cómo puedes hacerlo?, construyendo estilos de diálogo abierto, en los que se permita la expresión de lo que les gusta, lo que no les gusta, sus deseos, planes a futuro, abriendo así conversaciones para la negociación. Recuerda que el amor es una decisión que puede variar con el tiempo, por ende, la comunicación genuina está a favor de la permanencia de esta decisión. Te recomendamos emplear el tiempo en experiencias de calidad, tanto en pareja como de manera individual. Comprender que el otro no es mi complemento, ni yo el de él, que ninguno necesita ser completado, sino apoyado. No olvides uno de los consejos más importantes, ama a ese otro como es, no intentes cambiarlo, permite que la otra persona se desarrolle de manera autónoma, esto evitará comportamientos o hábitos de dependencia. Respetan sus decisiones, así no estés de acuerdo. Si consideras que es una “mala decisión” y puede llegar a afectar la relación, comunica lo que sientes y lo que piensas al respecto, pero siempre de una manera respetuosa. ¡Recuerda! El amor no es perfecto, ni debemos pretender que lo sea; en muchos momentos llegarán las crisis y los conflictos, pero escuchar la necesidad de la pareja y proponer soluciones permitirá una mejor resolución. Las necesidades de ambos son igual de fundamentales. Si quieres aprender un poco más de cómo llevar una relación de pareja sana, de amor y control, te invitamos a escuchar aquí nuestro podcast titulado “Amor y control en la pareja”.
La autoestima no tiene género

Cuando se nombra la palabra AUTOESTIMA, aparece en muchos momentos un señalamiento jocoso, donde se alude que es un tema trillado, el cual se repite continuamente y quien tiene este problema, es porque realmente no piensa en su ser interior; sin embargo, creería que es un tema que requiere ser abordado de fondo, ya que al parecer no se le ha dado la suficiente importancia, ni se ha hecho consciente su significado y las repercusiones que tiene a nivel psíquico. De lo anterior, da cuenta, la cantidad de personas que asisten a la terapia por un motivo diferente al tema de la autoestima, pero al indagar, encontramos que el foco a intervenir es realmente el malestar derivado de unas palabras dañinas emitidas desde el ámbito familiar, escolar o social que lleva a incurrir en una baja autoestima algunas palabras son: “no eres bueno para eso”, “te falta mucho”, “tu hermano lo hace mejor”, “estás muy gorda”, «pareces desnutrido», entre otras; palabras que generan angustia, miedos paralizantes que imposibilitan trascender donde se desea, y que al final, llevan a que el sujeto se sumerja en una tristeza, aislamiento, desolación y poco deseo de socializar con los demás. Esto es lo realmente delicado cuando no se aborda este tema de raíz, ya que lo más fácil en muchos momentos es apaciguar el dolor, pasando la mano por el hombro y diciendo que todo estará bien, algo que no es cierto. Es por esto que los invitamos a tener en cuenta las siguientes recomendaciones en caso de que usted o algún familiar estén a atravesando por una situación similar a la anterior. Identifique que palabras de la infancia afectan la manera en la que socializa con los demás, analizarlas, determinar qué tan ciertas son, hacer consciente cuanto han afectado y cambiarlas por palabras que le generen bienestar. No espere el reconocimiento de los demás, dele todo el valor a lo que hace y dice, sustentado con argumentos concretos y respetuosos. Mírese a un espejo, identifique que es lo que más le gusta, resáltelo y lo que menos le gusta, busque la manera para que lo vea mejor. Valide sus emociones, recuerde que ellas no son buenas ni malas, son necesarias para tramitar eventos a los que ve expuest@. Ame su cuerpo y su ser, es único, no hay nadie más como usted. Aléjese de las personas que le nombran palabras descalificantes, huya de ellas en el primer comentario dañino que hagan. Dedique tiempo para compartir con personas que le generen bienestar, no aquellas que le quiten la paz, sino aquellas que escuchen, sin hacer juicios de valor ni señalamientos. Disponga tiempo a solas para revisar sus logros, lo que soltado, sanado y personado. Recuerde que la autoestima es amarse, quererse, respetarse, valorarse, no compararse con el otro y buscar ayuda para fortalecerla.
Depresión en adolescentes: signos de alerta y cómo ayudarlos

¿Cómo ayudar a nuestros adolescentes con depresión? ¿Cuáles son los signos de alerta sobre la depresión en adolescentes? Es bastante común en nuestra consulta que llega una familia expresando cómo su hijo o hija adolescente presenta dificultades y situaciones críticas. A esta preocupación inicial, se suma el temor de los padres que no tienen las herramientas para entender y, por tanto, afrontar estas conductas. En muchos casos, los adolescentes con depresión muestran signos de efusividad y en otros no desean interacción con el entorno: no desean hablar, se encierran en sus habitaciones y se desconectan de la realidad familiar, muchas veces por medio de las TIC. Según la Organización Mundial de la Salud, citada por UNICEF, la adolescencia está definida como «el período de crecimiento que se produce después de la niñez y antes de la edad adulta, entre los 10 y 19 años”. Es en esta etapa en la que la familia debe estar más alerta, porque la depresión se manifiesta por medio de diferentes signos y síntomas en muchos de nuestros adolescentes. Recordemos que la depresión que es un problema de salud mental que tiende a agravarse si es que no se le da el tratamiento adecuado y oportuno. Este trastorno emocional que provoca «un sentimiento de tristeza constante y una pérdida de interés en realizar diferentes actividades», según Mayo Clinic. Por eso, desde el Centro de Familia VID, invitamos a que como familia y cuidadores estén alerta a algunos de los síntomas que dan cuenta del inicio de una depresión o una depresión silenciosa: Notarlo triste o irritable la mayor parte del tiempo. Que haya perdido interés en las actividades que más le gustaban. Que se queje de dolores y malestares sin una razón médica comprobada. Que duerma demasiado o, por el contrario, luche con el insomnio. Que presente cambios en la alimentación: comer en abundancia o la inapetencia. Que inicie el consumo de drogas o alcohol. En caso de identificar algunos de estos síntomas, te sugerimos: Buscar ayuda profesional y asistir a terapia. Si requiere de medicamentos, hacer un seguimiento continuo a su correcta administración. Conformar una red de apoyo a la que puede llamar o con la que pueda comunicarse en caso de requerir ayuda. Estar atentos a lo que expresa, ya sea con sus amigos o por medio de internet. Indagar, respetuosamente y desde el interés honesto, a quiénes visita y con quiénes comparte. Tener el contacto del médico y del terapeuta en caso de tener una urgencia. Unirse como familia que les permita realizar actividades lúdicas y tener mayor unión. Recordemos que lo que un adolescente necesita en momentos de crisis es de una familia que lo escuche sin juzgar, criticar o hacer juicios de valor que invaliden las emociones que expresa o los estados por los que atraviesa, La familia y quienes lo acompañan deben evitar frases tales como: “lo tienes todo”, «no te hace falta nada”, “eres un malagradecido”, “por qué nos haces sufrir si lo hemos dado por ti”; estas frases afectarán su psique y pueden llevarlos a incurrir en actos que ni ellos mismos pensarían hacer. Debemos entender que la depresión se trata de un trastorno, una enfermedad que supera la visión racional que se pueda tener del mundo y que por más conciencia que exista sobre las condiciones de bienestar que se tienen, la enfermedad nubla ese todo. Por eso, el amor, la escucha asertiva, la empatía y el acompañamiento sincero y transparente permitirán que el adolescente trascienda esta etapa de manera positiva. Así, el día de mañana la recordará como una transformación que vivió y no como una etapa cargada de culpas por los daños causados. Escrito por: Martha Lucía Correa Roldán . Profesional especialista
Hablemos sobre la salud mental en la infancia

En el Día Mundial de la Salud Mental, abordamos el tema de la salud mental en la infancia que, en muchas ocasiones, es pasada por alto. La fragilidad en el proceso de infancia suele verse obviada ante las carreras de la vida adulta, proceso que parece convertirse en paisaje ante situaciones que normalizamos en el día a día. Uno de los mitos que se usa en la adultez respecto de la niñez es que “los niños están felices todo el tiempo o molestos y eso se les pasa”, leyendo de manera errónea que pueden existir cambios en la salud mental. Por eso es importante recordar que se fue niño y que en esa etapa se sufren tristezas por conflictos entre padres, hermanos o familiares, o que la pérdida de un ser querido afecta al más pequeño así no dimensione la muerte de la misma que un adulto. La crianza de un padre y una madre que difiere en norma dispone un efecto sobre el niño, las formas de amor en el hogar, cómo y cuándo se asiste un malestar o una angustia. Si estas no tienen relevancia para un adulto es un castigo, ya que es preciso darle valor desde la infancia. Según la medida de nuestra edad, no será lo mismo que el adulto pierda su empleo a que el niño se sienta igual de triste o molesto porque extravíe su juguete preferido, ¿será que la respuesta es “consigue otro” para ambos casos? ¿tendrá el mismo efecto? En la actualidad, la manera de relacionarnos ha cambiado, y una de las etapas de la vida donde el impacto ha sido importante es en la niñez: hay una pérdida de interés por el estudio, por las tareas y por el colegio. La virtualidad no ha tenido el mismo impacto en el proceso de aprendizaje, por lo que vemos cuadros de ansiedad y estrés en la niñez, es ahí cuando nos preguntamos por la importancia y el lugar de la salud mental en la niñez. Por eso, dar un acompañamiento cercano y atento desde el hogar o desde el colegio es muy importante, así como validar las emociones de los niños. En este contexto, es definitivamente una prioridad reflexionar y actuar sobre la salud mental en la infancia. Te invitamos a profundizar sobre el tema con nuestro episodio más reciente del podcast Conectados con tu ser. Escrito por: Juan David García Escobar
Temas de pareja: ¿Cuál es la diferencia entre rutina y monotonía?

En una relación de pareja es muy importante entender la diferencia entre la rutina y la monotonía. Sin rutinas, la vida sería un caos, ya que no podemos vivir al compás de la improvisación absoluta. Mientras que la monotonía quita vida, color y valor a la creatividad en el día a día, en especial a las relaciones de pareja. Revisemos algunas causas que derivan en la monotonía en las relaciones de pareja: El cansancio físico y psicológico que en ocasiones produce el trabajo, puede ser una causa por la que no se dedica la suficiente atención a la pareja. Los supuestos: uno de los errores más frecuentes que se puede cometer en el plano de la comunicación interpersonal, es el de dar por hecho el amor y no decir «te amo» a la pareja, dando por supuesto que ya lo sabe. Esta suposición puede derivar en un estancamiento en la relación. Una causa interna para el desgaste es la falta de comunicación que se demuestra, por ejemplo, en los largos silencios compartidos. Cuando el individualismo hace acto de presencia en la relación, es decir, cuando cada uno va a lo suyo, se produce una fisura interna en ese amor. También hay causas externas que afectan, en este sentido, a la relación amorosa: por ejemplo, existen parejas que cuando tienen hijos tienden a perder el contacto con sus amistades. En ese caso, la falta de relaciones sociales también reporta una gran sensación de monotonía. Lo urgente desplaza lo importante: en el afán de atender los asuntos importantes del trabajo y de los hijos, algunas personas olvidan que cuidar, atender y disfrutar a la pareja también es importante. RECOMENDACIÓN: Identificar las causas de la rutina para poder intervenirlas, recordando que la relación hay que actualizarla, que el proceso de conquista no termina nunca y que el amor se recrea día a día con palabras y con actos.