Vinculados desde el amor o desde el apego

Durante siglos se la ha cantado y escrito al amor. Lo han llevado a tal punto, que se nos ha hecho creer que es un sentimiento sin el cual no es posible vivir y eso está bien, pero también nos han dicho que cuando este amor no es correspondido, entonces la vida ya no tiene sentido. Aparece una sensación de vacío, tristeza y dolor frente a esa pérdida, pero la pregunta es: ¿duele que no correspondan tu amor o que ese otro no cumpla con tus expectativas y el ideal de amor que tenías, incluso antes de conocer a esa persona? Si la respuesta es la segunda, estás frente a lo que conocemos como el apego. Con este escrito, te invito a conocer lo que piensan los personajes Amor y Apego sobre el vínculo que debe unir a una pareja. Amor: Cada día me pregunto qué puedo hacer para que tú seas feliz, porque mi compromiso es tu bienestar y, por supuesto, el mío. Apego: Te necesito a mi lado porque sin ti me siento incompleto. Tú eres mi otra mitad, sino estás solo para mí no podría ser feliz. Amor: Deseo tu felicidad tanto como la mía y quiero compartir la vida con todo lo que ella implica, como los momentos de incertidumbre, los desencuentros y también los de crisis. Apego: Tú eres esa persona que siempre soñé para hacerme feliz. En ti tengo puestas mis expectativas para poder vivir y espero las cumplas. Amor: Quiero crecer a tu lado, que cumplas tus sueños y yo los míos, y que entre los dos construyamos uno en común. Te ofrezco mi apoyo para que los logres y te realices como un ser individual. Apego: Tus sueños son los míos, tus amigos son los míos, tu familia es la mía, mi sueño eres tú, mi dueño eres tú. No soportaría la vida si es que no me incluyes en tus sueños. Amor: Te elijo desde mi libertad, porque para poder ser feliz no puedo dejar de ser yo, no puedo perder mi esencia. No me puedo encadenar, sino participar de tu vida Apego: Te elijo desde mi necesidad de ser amado(a), protegido(a), acompañado(a) porque no soporto la soledad, porque tú le das sentido a mi vida. Amor: Quiero que nos acompañemos, nos disfrutemos, que no haya aguante sino tolerancia y respeto. Sin exigencias, sino comprensión y aceptación en las diferencias con el otro. Apego: Necesito que estés para siempre a mi lado, tú lo eres todo para mí, además renuncié a todo por ti. Te prometo vivir por ti y para ti. Tú eres el responsable de mi felicidad porque te he elegido por sobre muchas otras personas que me querían, yo las dejé para estar a tu lado, incluso pasé por encima de personas importantes para estar contigo y no me importó. Deje de ser yo solo para que estés a mi lado. Amor: El amor, en esencia, es libre, no se le puede controlar ni encadenar, ni someter. Simplemente  hay que dejarlo ser, que fluya en libertad. Amor: Formas parte de mi vida, pero no eres mi vida. Estás en mi vida bajo tu propia responsabilidad, para que construyamos una vida en conjunto, donde podamos hablar libremente y apoyarnos sin temor a ser juzgados ni señalados por el otro. Apego: Tú eres mi vida y no podría vivir sin ti. Amor: Si yo soy tu vida, entonces no puedo amarte porque yo ya tengo mi propia vida y no puedo responder ni hacerme cargo de la tuya. “Me gustaría pasar el resto de mis días con alguien que no me necesite para nada pero que me quiera para todo” Mario Benedetti. Tips: Cuando nos vinculamos desde el apego, esperamos que el otro responda al ideal que tenemos del amor y de la vida en pareja, que cumpla con nuestros sueños, expectativas y necesidades, lo responsabilizamos de nuestra felicidad y tenemos la creencia de que es nuestra propiedad y que la vida pierde el sentido si es que no está a nuestro lado. Cuando nos vinculamos desde el amor, aceptamos al otro por lo que es y por cómo es, lo recibimos en libertad y con un deseo inmenso construir una vida en común sin olvidar que también tiene sus propios sueños. El amor no controla ni exige, el amor respeta la diferencia y no pide sacrificios. El apego pide mucho y da poco, culpa al otro de lo que le falta. El amor no te necesita para ser feliz, te quiere porque siente que contigo la vida es una aventura que lo llena de felicidad.  

360° de gratitud 2020

Estoy convencida de que hoy muchos conocemos el significado de la palabra gratitud, que, además de ser una actitud positiva, es el mejor valor que podemos desarrollar en nuestra vida. Este 2020 nos ha dejado una especie de reacción automática que nos lleva a referirlo como un año donde pasaron “malas cosas”, pero debemos recordar que también pasaron cosas muy buenas. Esta dualidad ocurre en la vida de cada uno todo el tiempo y, como dice el refrán, “es de bien nacido ser agradecido”. El objetivo de este texto es revisar cómo está nuestra gratitud y reconocer que no es solo un sentimiento o una reacción a algo que ocurre a nuestro alrededor, sino una decisión de nuestra fuente de vida: nuestro CORAZÓN. La gratitud nos transforma de adentro hacia afuera, hace que algo que se ve difícil se vea posible y hermoso, aún en el dolor. Ser agradecidos nos ayuda a tener esperanza. En los evangelios también podemos ver cómo Jesús ponía en práctica este bello principio antes de hacer milagros. Jesús daba gracias a su padre y si él lo hacía, cómo no hacerlo nosotros. A veces no damos gracias porque lo que deseamos no se nos da y sale lo menos esperado, o no llega cuando lo queremos y, por tanto, decimos: “no voy agradecer nada”, pero es ahí cuando debemos darnos cuenta de que Dios está respondiendo de diferentes formas a nuestra oración. Te digo algo: no pierdas la oportunidad de ser sorprendido por Dios al no distinguir las cosas que suceden por no darse a tu modo. Te voy a contar una historia que ha marcado este diciembre de 2020 para mí: Era el día de Navidad y una familia se sentaba en la mesa para cenar. Antes de la comida, se invitó a Jesús en oración para que los acompañara. Una vez todos reunidos oraron por la salud del padre de la familia quien se encontraba enfermo; se inició la cena y a los veinte minutos la muerte los sorprendió, un paro respiratorio terminó con la vida del padre enfermo. Esta situación es un claro ejemplo de la voluntad de Dios, una de las hijas pidió ese día que Jesús curara a su padre; sin embargo, la cura que ella esperaba era diferente a la cura que Dios tenía para él. Aún en lo desconocido y lo inesperado nuestro corazón debe agradecer, pues no siempre somos capaces de ver lo que se esconde detrás de cada suceso. Por esto te invito y te animo a expresar tu gratitud, no solo a Dios, sino a todas aquellas personas que hacen parte de tu mundo. ¿Cómo vivir en gratitud? Declarando lo que deseas ser. Encontrando la paz. Teniendo esperanza y la confianza. Reconociendo los sentimientos. Teniendo FE. Conociendo a Dios. enn

Enseñemos a los hijos el valor de la gratitud

En las nuevas generaciones, muchos de los niños y jóvenes no tienen interiorizada la palabra gratitud, algunos de ellos han sido formados teniendo todo lo material, sin muchas carencias y, con el “merecimiento”, el esfuerzo para obtener algunas cosas u objetos es mínimo. Hoy estamos invitamos a los padres y cuidadores para que motiven a sus hijos y familiares (hermanos, sobrinos, nietos) a utilizar de manera frecuente la palabra “gracias”. Les ofrecemos las siguientes recomendaciones: Motive a sus niños y adolescentes para que, desde la mañana, agradezcan por el nuevo día. Procure desarrollar la gratitud en familia, esto permitirá que estén más satisfechos con la vida. La gratitud ayuda a los niños y adolescentes, con la potenciación del desarrollo personal, disminución del comportamiento antisocial y delincuente, menor consumo de alcohol y drogas. Ser agradecido evita tener hábitos como molestar, criticar, golpear, amenazar o herir a otros compañeros. Las personas más agradecidas resultan ser, casi siempre, las menos materialistas y están más satisfechos con su vida. La gratitud es una manera de ver con claridad las bendiciones de Dios en el día a día. Es importante agradecer por todo, no solo por lo bueno, sino también por lo menos bueno, entendido como un aprendizaje. Así mismo, hay que permitir que los niños, adolescentes y demás familiares exalten este valor como uno de los más eficaces en las relaciones con el otro.  

Dependencia emocional: cediendo el control a los demás

La dependencia es un término que se usa para referirse a que necesitamos de algo para sentirnos en un estado de bienestar. Cuando hablamos en el plano emocional nos referimos a eso externo que me permite sostener mis emociones en un estado de tranquilidad; es decir, aquello que genera seguridad. Es importante identificar cuando una relación está centrada en una dependencia, ya que esto tiene algunas consecuencias tales como: renuncia al deseo propio, baja autoestima e inseguridad. Cuando nuestras relaciones se determinan por la dependencia que tenemos con el otro significa que estamos cediendo a los demás el control de las emociones y de la propia vida sobreponiendo el deseo del otro y alejándonos del propio. Algunos de los motivos de esta dependencia son el apego inseguro y la poca confianza en uno mismo. Podemos reconocer que estamos generando este tipo de relaciones dependientes en algunas situaciones como cuando preferimos complacer al otro, no ponemos límites, sentimos como necesaria la aprobación del otro y queremos pasar la mayoría del tiempo con esa persona. Darnos cuenta del tipo de relación que estamos generado con el otro nos permite movilizarnos y posicionarnos desde otro lugar diferente a la dependencia.

Trastorno afectivo bipolar

El trastorno afectivo bipolar es una enfermedad mental que pertenece a los trastornos del estado de ánimo y se caracteriza porque los estados maníacos y depresivos se alternan o, incluso, se presentan al mismo tiempo. En la fase maníaca la persona tiene un sentimiento extremo de bienestar, energía y optimismo: se siente más importante de lo normal, habla en exceso y cambia de una idea a otra con rapidez, no quiere dormir y muestra mayor interés y desinhibición por el sexo. Mientras que en la fase depresiva la persona tiene un sentimiento de tristeza intenso, con llanto fácil, pérdida de interés, no disfruta ninguna situación de la vida, pensamientos catastróficos, ideas de minusvalía y sensación de que nadie lo quiere.  El trastorno afectivo bipolar es una enfermedad crónica que se puede tratar y que tiene una prevalencia muy similar en hombre y mujeres, siendo más común los estados maníacos en los hombres y el estado depresivo en las mujeres. A continuación, se brindan algunos tips para el trastorno afectivo bipolar:  No automedicarse. Es necesario tener un diagnóstico claro por medio de una consulta de psiquiatría para una buena elección del tratamiento.  No consumir sustancias psicoactivas ni alcohol. Estas sustancias aumentan los síntomas maníacos y depresivos; además, acaban con la serotonina del cuerpo.  Realizar ejercicio periódicamente permitirá aumentar los niveles de serotonina en el cuerpo, necesarios para regular las emociones y el sueño.  Manejar los factores estresantes que pueden interferir con el tratamiento. Una buena manera de hacerlo es aumentar las actividades agradables y de relajación. Reconocer la enfermedad y adaptarse a la misma favorecerá la adherencia terapéutica, la disminución o control de los síntomas maníaco-depresivos.  Visitar a los profesionales de la salud mental de manera periódica.  

La tolerancia

Mantener una actitud tolerante sin duda puede evitarnos muchos problemas, con nuestra familia, en el trabajo, en la escuela, y con nuestros seres queridos, por  lo tanto es muy importante practicar la tolerancia constantemente para que favorezca el bien común. Tolerancia se refiere a la acción y efecto de tolerar. Como tal, la tolerancia se basa en el respeto hacia lo otro o lo que es diferente de lo propio, y puede manifestarse como un acto de indulgencia ante algo que no se quiere o no se puede impedir, o como el hecho de soportar o aguantar a alguien o algo. La palabra proviene del latín tolerantĭa, que significa ‘cualidad de quien puede aguantar, soportar o aceptar’. La tolerancia es un valor moral que implica el respeto íntegro hacia el otro, hacia sus ideas, prácticas o creencias, independientemente de que choquen o sean diferentes de las nuestras. En este sentido, la tolerancia es también el reconocimiento de las diferencias inherentes a la naturaleza humana, a la diversidad de las culturas, las religiones o las maneras de ser o de actuar. Por ello, la tolerancia es una actitud fundamental para la vida en sociedad. Una persona tolerante puede aceptar opiniones, o comportamientos diferentes a los establecidos por su entorno social o por sus principios morales. Este tipo de tolerancia se llama tolerancia social. El 16 de noviembre fue instituido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como el Día Internacional de la Tolerancia. Esta es una de las muchas medidas de la ONU en la lucha contra la intolerancia y la no aceptación de la diversidad cultural.    

COMFENALCO nos evaluó con 100% en nuestros servicios como proveedor aliado

La Caja de compensación COMFENALCO Antioquia ha comunicado que están buscando garantizar relaciones duraderas y estrechas con el Centro de Familia VID que permitan el crecimiento mutuo entre el contratista y la Caja. Esto se debe a los resultados de la evaluación que realizan de forma permanente a nuestro servicio y a la oportunidad en la prestación del mismo, al ser unos de los proveedores aliados El resultado de la evaluación obtenida del nivel de servicio, correspondiente al segundo cuatrimestre del año 2020 (entre mayo y agosto), fue de 100% por conceptos tales como:   Calidad del servicio Cumplimiento del servicio Servicio integral Esta es una contribución muy grande que hacen todos los colaboradores del Centro de Familia VID. Seguiremos generando propósitos en cada persona y en cada familia para lograr algo extraordinario.  

Generación del yo-yo, ya-ya

Sofía y Antonio discutían sobre el dinero obtenido con el maquillaje que le realizaron a la joven del apartamento 620: “Sofía: Antonio quedamos en que las  ganancias eran mitad y mitad,  y tú te estás quedando con más”. Antonio: “que pena Sofía, a mí me tocó la peor parte, ir a tocar la puerta y rogarle a la muchacha para que se dejara maquillar, eso vale más y ¡me das mi parte ya mismo!, no quiero ni esperar ni discutir contigo”. Me cuestiona lo siguiente: la gran mayoría, no todos, de niños, niñas y adolescentes de este tiempo solo piensan en ellos, en su bienestar, no en el bien común, ni en las promesas y acuerdos hechos; es como si prevaleciera el egocentrismo y la necesidad de “yo primero” dispuestos inclusive a perder una amistad y quedarse solos, algo recurrente que las mismas familias evidencian, pero no hacen movimientos al respecto. La inmediatez y necesidad de ser los protagonistas, está llevando a que esta población aumente la poca tolerancia a la frustración, e incurran en creerse el centro del universo, demandantes, exigentes y ansiosos por obtener todos sus deseos, como si no hubiera un mañana. Teniendo en cuenta lo anterior, exponemos algunas sugerencias para las familias: Dialogar con los hijos sobre la importancia del trabajo en equipo.  Realizar actividades que propendan al deseo de compartir con otras personas siendo solidarios y dadivosos. Identificar en ellos, que los lleva a estar ansiosos y a querer obtener las cosas “ya”. Disponer de espacios donde puedan revisar lo positivo y menos positivo que tiene el egocentrismo. Recordar que, como familia, estamos llamados a hacer lectura de los movimientos que posiblemente estén afectando la salud mental de nuestros niños, niñas y adolescentes.

El ideal de las familias perfectas

Muchos padres en la actualidad están apostándole a la familia perfecta: casa perfecta, pareja perfecta, hijos perfectos; buscan a toda costa lograr algo que no es posible, la perfección no existe y cuando disponen de todas sus energías para lograrlo, sin contar con el otro, al final solo queda el cansancio, la frustración y la desesperanza. Lo anterior se evidencia en el discurso que se escucha en el consultorio, niños, adolescentes y jóvenes, nombran lo cansados que están de que sus padres inventen una cantidad de exigencias a nivel educativo, deportivo, intelectual, con la casa, la finca y quién sabe qué más, para al final ser lo que no pueden ser, aparentando posiblemente ante una sociedad o grupo de amigos, olvidándose de lo principal, ser familia. Por lo tanto, aportamos varias sugerencias para aquellas familias que están en esta tarea: Permitan como padres que cada uno de los integrantes de la familia sean originales.  No fingir lo que no se es, ni buscar ser como las demás familias, ni el ideal que la sociedad construye. Escuchen el deseo de cada uno, a nivel educativo, deportivo e intelectual, la casa y adquisiciones materiales, sin presión. Disfruten de lo diferente que son, en esto está la alegría de ser familia. Pensar en que ser familia, va más allá de las adquisiciones, ser familia es amarse, valórense y disfruten del día como si fuera el último. mar

Taller virtual: Sin tapujos…hablemos de sexualidad

Este 24 de octubre nos encontraremos para hablar sin tapujos sobre sexualidad, con Martha Lucía Correa, especialista en familia y asesora en sexualidad del Centro de Familia VID. Inscríbete hoy a este taller virtual, recuerda que los cupos son limitados. Llámanos al 322 48 80